Smart Culture reúne a Presidentes, CEOs y Directores Generales en su primer desayuno sobre Estrategia, Cultura y Personas

Presidentes, CEOs y Directores Generales de compañías referentes se han reunido en el primer desayuno sobre Estrategia, Cultura y Personas del Club Smart Culture, un espacio exclusivo de reflexión creado por Smart Culture.

Alberto Rodríguez-Toquero, director general del Grupo Mahou-San Miguel, y su transformación cultural

En este primer encuentro, Alberto Rodríguez-Toquero, director general del Grupo Mahou –San Miguel, ha compartido su experiencia y aprendizajes como CEO desarrollando una cultura 4.0. En una  compañía “preocupada por las personas”, según ha subrayado en varias ocasiones, “y esto se traduce en que las personas son el eje central de cualquier decisión”.

 

Club Smart Culture

Rodríguez-Toquero ha repasado los importantes hitos que la compañía ha experimentado en los últimos años, desde la diversificación del negocio hasta su internacionalización. Y cómo éstos cambios han impactado en una transformación cultural de la compañía.

El director general del Grupo Mahou–San Miguel ha compartido en este desayuno del Club Smart Culture algunos proyectos en los que se ha inmerso la compañía para afrontar con éxito los desafíos de futuro y el desarrollo de su cultura. Entre ellos, la realización de un diagnóstico integral de cultura corporativa y la puesta en marcha de un programa orientado a convertir al equipo directivo en un “equipo de alto rendimiento”.

Alberto Rodríguez-Toquero ha definido su estilo directivo como “bastante participativo” porque todos “somos agentes de cambio”. “Mi mayor éxito profesional será que mi sustituto tenga éxito; lograr un pool de managers con capacidad de hacerse cargo de la compañía, y para ello, la base es el talento. Me gusta mucho escuchar,  y que todo el mundo aprenda y participe”.

Jesús Domingo, en el Club Smart Culture

Jesús Domingodirector de Personas & Organización del Grupo, en el Club Smart Culture

Por su parte, Jesús Domingo, director de Personas & Organización, ha explicado que en Mahou – San Miguel la Cultura es el paraguas bajo el que se arropan los líderes de cada una de las líneas estratégicas. Y que todos los procesos están alienados con los atributos de esa cultura que han sido definidos siguiendo un riguroso proceso metodológico “nuestra cultura no se trabaja en silos”.

La transformación cultural es un acto individual”; “o cambias tú o las cosas no cambian”, ha añadido Alberto Rodríguez-Toquero. Por ello, resalta el valor de la ejemplaridad de los líderes y el lema que han instaurado “Cultura eres Tú”.

Primer desayuno Club Smart Culture

 Cultura y Liderazgo 4.0, el valor añadido de Smart Culture

En esta misma línea, María García Ruiz, socia directora de Smart Culture, ha matizado que “el valor añadido que aporta Smart Culture en estos proyectos de Cultura y Liderazgo 4.0, es una metodología que tiene impacto en los resultados y que tiene dos premisas clave. La primera es que cultura y liderazgo son dos caras de la misma moneda. Por eso es esencial el liderazgo de ejemplo; y la segunda es que nuestro enfoque de trabajo potencia tanto la dimensión individual como la sistémica; el Hacer, y el Ser”.

“El Club Smart Culture nace como una iniciativa que pretende crear un espacio de reflexión y aprendizaje sobre Estratégica, Cultura y Personas desde la experiencia de Presidentes, CEOs y Directores Generales. Porque este colectivo no solo tiene una visión global de una organización sino la capacidad de iniciar y sostener procesos de transformación significativos” explica Susana Gómez Foronda, socia directora de Smart Culture.

 

Nueva edición del programa “Smart Women, liderando desde la diferencia”, en octubre

Tras el éxito de ediciones anteriores, Smart Culture anuncia para octubre una nueva edición del programa de liderazgo “Smart Women”. Diseñado para “acompañar a todas aquellas mujeres que desean aumentar la efectividad de su liderazgo manteniéndose fieles a su identidad para ser más felices en su vida personal y profesional”, explican las socias directoras de Smart Culture, Susana Gómez Foronda y María García Ruiz.

Este programa cuenta con el apoyo de de empresas de referencia que se han comprometido con esta iniciativa como socios patrocinadores: Orange, Mahou San Miguel, Evo, Naturgy, Hipoges y Broseta.

Durante esta nueva edición del programa, construiremos sobre la mujer que somos. Aprendiendo a utilizar muchos recur­sos de los que disponemos de manera natural, como la capacidad para trabajar en círculo construyendo relaciones, la intuición para leer situaciones complejas o nuestra sutileza para aprender a decir “no. También exploraremos estereotipos y sesgos que limitan nuestra capacidad de liderazgo. Por ejemplo, nuestra tendencia a cobrar y pagar con moneda emocional o la dificultad que supone desconectar del trabajo y de “sus problemas”.

Aspectos claves del liderazgo, en Smart Women

En este programa se trabajan aspectos claves del liderazgo como las emociones de cada participante y su lenguaje no verbal; su eficacia y visión como líder; las conversiones eficaces para construir relaciones de alto valor; la gestión del tiempo y la productividad; su imagen personal, hablar en público, etc.

“Smart Women” se lleva a cabo a través de talleres presenciales así como sesiones de desarrollo de liderazgo individuales y grupales. En estas sesiones se integran metodologías “altamente efectivas” en el desarrollo del competencias de liderazgo.metodologías “altamente efectivas” en el desarrollo del competencias de liderazgo.

El Club Smart Women, un valor diferencial de Smart Women

Uno de los grandes valores diferenciales es el Club Smart Women. A este club se incorpora el alumni del programa, y se ha constituido como uno de los espacios de referencia para el networking estratégico de mujeres directivas y empresarias de España.

“Las mujeres que nos van a acompañar en esta quinta edición van a vivir una experiencia diferente a cualquier alternativa de desarrollo profesional, en la que van a encontrar un grupo de mujeres con las que compartirán sueños e inquietudes”, señalan María García Ruiz y  Susana Gómez Foronda.

 

El ROI del Liderazgo

Una cosa que no deja de llamarme la atención es la discrecionalidad con la que las compañías analizan y deciden sus inversiones. En determinadas iniciativas se es extremadamente escrupuloso con el análisis y en otras se gasta el dinero impunemente sin jamás evaluar si se obtuvo el retorno esperado del mismo.

Estaba reunida con un cliente evaluando diferentes estrategias para evolucionar la cultura de su organización y así acelerar el proceso de transformación digital en el que están inmersos. Y surgió el debate sobre si era o no adecuado invertir en el desarrollo del liderazgo de directivos y managers para posicionar a estos como palanca clave del proceso de cambio. Tengo que ser franca y confesar que estas conversaciones ya me aburren, y es que la relación entre liderazgo y resultados empresariales está tan superada a nivel de literatura e investigación, que seguir “evangelizando” al respecto es bastante descorazonador.

Esta vez decidí abordar el tema de una manera diferente y le pedí a mi cliente que hiciese un cálculo de cuanto invertía su empresa en mantener los dos primeros niveles jerárquicos de su organización, incluyendo sueldo fijo, sueldo variable, seguridad social, vehículo de empresa, beneficios sociales, viajes, …etc. Cuando tenía la cifra aproximada, que por cierto era escalofriante, le pregunte: “¿podrías decirme cual es el ROI de esa inversión?”. Fue entonces cuando mi cliente me miro con una de esas caras que no sabes muy bien si va a empezar a reír, a llorar o a mandarte a la mierda.

Y es que una de esas grandes inversiones que las compañías hacen sin control de su retorno es en directivos y mandos intermedios, y lo más triste es que existe la creencia de que no se puede medir directamente. El ROI de esta inversión es equivalente a la “Efectividad del Liderazgo” (EL), y la buena noticia es que existen herramientas validadas estadísticamente que permiten medir de manera sencilla la EL de un individuo, de un equipo y de una organización. De manera que si tú EL es inferior a 1, el ROI es negativo o dicho de otra manera, a una organización le cuesta dinero tener directivos, managers o equipos cuya EL es inferior a 1.

Seguro que en este momento hay más de uno con los pelos de punta pensando que casi mejor no abrimos ese melón, no vaya a ser que nos encontremos algo que no nos guste. Y aquí es donde viene la segunda buena noticia: “todo lo que se puede medir, se puede mejorar” (siento si usted es uno de es@s que piensa que el liderazgo es una especie de don que te cae como «la lengua de Pentecostés»). Por supuesto que se puede mejorar la Eficacia del Liderazgo, siempre y cuando tengas un diagnóstico realizado con rigor metodológico que te permita saber dónde estás, y un deseo real de cambiar como individuo, como equipo o como organización.

Y es que hay que ser muy valiente para integrar que el éxito de tu organización depende de la Efectividad del Liderazgo Individual y Colectivo, y que solo su medición, gestión y desarrollo sistematizado puede hacer que la inversión en «compensación y beneficios» tenga sentido tanto a nivel económico como estratégico.

Y es en este punto, donde yo le pregunto a mi cliente: ¿tú de verdad quieres cambiar algo en tu compañía?